VENID A MÍ CUANDO ESTÉIS FATIGADOS Y AGOBIADOS.

VENID A MÍ CUANDO ESTÉIS FATIGADOS Y AGOBIADOS.
DE LOS QUE SON COMO NIÑOS ES EL REINO DE LOS CIELOS.

jueves, 19 de mayo de 2016

Alumnado viajero del IES Fuente Grande.

Durante el presente curso escolar, desde el Área de Religión, hemos diseñado y llevado a cabo un plan de actividades extraescolares. El objetivo de estas visitas ha sido reforzar los contenidos trabajados en clase y hacerles llegar la riqueza del patrimonio histórico y artístico de las ciudades visitadas: Sevilla, Jerez de la Frontera y el Puerto de Santa María con alumnado de 3º, 2º y 1ºde ESO. También se mejora la convivencia y la educación en valores.



En Sevilla visitaron la Torre del Oro, los Reales Alcázares y la Catedral. Pasearon también por el casco histórico de Sevilla.


En el Puerto visitaron la Fundación Muñoz Seca, la Basílica Prioral de Sta María y el Museo Arqueológico.


En Jerez visitamos el Museo Arqueológico, la Iglesia de S.Dionisio y S.Miguel. Por ambas ciudades conocieron y valoraron la estructura y belleza de sus cascos históricos.



Todo el alumnado se mostró participativo, comprometido, entusiasta, desarrollando muchas habilidades sociales a nivel comunicativo. Valoraron la actividad como muy positiva y como que se correspondía con su esfera de intereses.

jueves, 18 de febrero de 2016

Una Semana Santa que me tocó el corazón.


(Relato basado en el testimonio real de un adolescente.)
   
A mí la Semana Santa siempre me ha dado un poco igual, era como otras fiestas. La valoraba por los días de descanso, porque ya habíamos acabado los exámenes de la 2ªEvaluación, no siempre aprobados, hay que reconocerlo. Es verdad que Olvera se mueve un poco con los preparativos para la llegada de la Semana Santa. Empiezan los ensayos de los costaleros, los triduos de las distintas hermandades. Pero para mí, como os digo, todo eso me era muy indiferente, yo no iba a cosas relacionadas con la iglesia desde la Primera Comunión y todo lo religioso me tocaba muy poco, por no decir casi nada.



     En las vacaciones de Semana Santa hacía lo típico de muchos/as jóvenes: salir de marcha con mis amigos/as, incluso acercarnos a pueblos cercanos, como Setenil, para ver los desfiles de las bandas militares, que nos atraían mucho. De los diferentes pasos de las hermandades tanto de allí como de aquí, no sabríamos describir la decoración de sus tronos o las túnicas y vestidos de las imágenes de Cristo y de la Virgen, no prestábamos mucha atención a esos detalles. 


Tengo que reconocer, sin embargo, que me gustan las procesiones de mi pueblo, aunque no me fije mucho en los detalles. Por ejemplo, me impresiona la expresión del Cristo nuevo de la Veracruz, la escena tan tierna de Juan el Evangelista con su madre; de Padre Jesús, me gusta mucho el paso con la escena de Simón, el Cireneo, ayudando a Jesús a llevar su cruz, tiene tanto realismo que parece que van a cobrar vida. Del Santo Entierro, me gusta, sobre todo, la cara de la Virgen de la Soledad tan morena y tan guapa, con esa mirada tan profunda y esa expresión tan apenada y del Cautivo, me gusta cuando sale a la calle, que parece que va paseando, de verdad, entre la gente, dispuesto a predicar, con la túnica blanca que resalta tanto, por lo alto que es.


Hasta ahora os podéis preguntar que por qué un día, de pronto, el año anterior a mi marcha a la universidad, me emocionó la Semana Santa, me cambió el corazón y me hizo sentir, de nuevo, la Fe en Jesús que tenía tan perdida.
Pues era un día, como tantos otros, era de noche y nos íbamos de marcha y escuchábamos ya, por la música de las bandas, que el Cautivo estaba cerca. Mis amigos/as tenían prisa en recoger las bebidas para la botellona que solíamos hacer y no querían esperar el paso de la procesión. Pero algo me decía, en mi interior, que estaba un poco cansado de tantas rutinas, de beber por beber, de la música a toda pastilla y de tanta superficialidad, al menos, aquella noche mi corazón me pedía algo diferente, algo mucho mejor, con más sentido. Me planté y dije que me sentía mal, que me volvía a casa, que me dolía la cabeza y otras excusas...


Mi gente, un poco extrañada, siguió con la rutina de siempre y nos despedimos.
Esperé el paso de la procesión que ese año estrenaba el paso de la Virgen del Socorro, por lo que en el pueblo había mucha alegría y expectación. Cuando se acercaba caminando el Cautivo me sentí feliz, alegre, con ganas de seguirlo, de acompañarlo, de consolarlo.
    Me sentí, de pronto, identificado con el sufrimiento y la injusticia que tenía que sufrir Jesús, me dolía que tanta bondad, tanta entrega fuese pagada con la pena de una muerte atroz en la cruz. Y sentí que mi pago a ese AMOR en mayúsculas de Jesús era mi indiferencia, mi pasotismo y Jesús, con su mirada, obró el milagro en mi corazón. Me abrió la puerta de los sentimientos, de la fe en Él, de un encuentro a un auténtico sentido a la vida, al compromiso con los demás, con los más necesitados, sobre todo. Seguí, casi inconscientemente, a Jesús en ese camino teatral por las calles de Olvera hasta la entrada del paso en la Iglesia del Socorro. No soy el mismo desde entonces, mis prioridades han cambiado... 

Ahora digo que no a cosas que,antes, por el hecho de ser aceptado por el grupo, hacía sin pensar y sin estar realmente convencido. Mi camino de acercamiento a Jesucristo sigue adelante, el encuentro con su mirada me ha convertido en una persona mejor, más responsable, con más esperanza y esta experiencia la comunico a quien me quiera escuchar.
                                                                                 
                                   (Isabel Álvarez Albarrán.)
                                                                                        

Un cachito de cielo en tu corazón.

 Este relato, cuyo autor desconozco, nos enseña a valorar lo que tenemos y a ser agradecidos a Dios y a los seres queridos que nos rodean y que logran, en definitiva, que seamos felices.
 Un campesino cansado de la rutina del campo y de tanto trabajo duro, decidió vender su finca. Como sabía que su vecino era un destacado poeta, decidió pedirle el favor que le hiciera el aviso de venta. El poeta accedió gustosamente.
El aviso decía: 
"Vendo un cachito de cielo, adornado con bellas flores y verdes árboles, hermosos prados y un cristalino río con el agua más pura que jamás hayan visto."



El poeta tuvo que marcharse por un tiempo, pero a su regreso decidió visitar... a sus nuevos vecinos, pensando que aquél hombre del aviso se había mudado. Su sorpresa fue mayor al ver al campesino trabajando en sus faenas.



El poeta preguntó: -!Amigo! ¿No se iba de la finca? El campesino, con una sonrisa, le respondió: -No, mi querido vecino, después de leer el aviso que usted me hizo, comprendí que tenía el lugar más maravilloso de la tierra y que no existe otro lugar mejor para mi corazón. 


No esperes a que venga un poeta para hacerte un aviso que diga lo maravillosa que es tu vida, tu hogar, tu familia y lo que con tanto trabajo hoy posees. Dale gracias a Dios porque tienes vida, salud y esperanza de poder seguir luchando para alcanzar tus metas... Que el Señor bendiga ese pedacito de cielo que son tu vida y seres queridos.

lunes, 1 de junio de 2015

L.da Vinci y la Última Cena.


Leonardo da Vinci fue un artista y científico, florentino, del Renacimiento italiano. Su gran fe cristiana inspiró su vida y su obra, como se refleja en escritos de uno de los cuadernos de Leonardo. (Cuaderno manuscrito por el que Bill Gates pagó 23 millones de dólares). Fue, a la vez, pintor, anatomista, arquitecto,artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico,poeta y urbanista. Nació en Vinci (Italia) en 1452 y falleció en Amboise (Francia) en 1519, a los 67 años, acompañado de su fiel discípulo,Francesco Melzi, a quien legó sus proyectos, diseños y pinturas. 
 Tras pasar su infancia en su ciudad natal, Leonardo estudió con el célebre pintor florentino Andrea de Verrocchio. Trabajó a continuación en Roma,Bolonia y Venecia, y pasó los últimos años de su vida en Francia, por invitación del rey Francisco I.
Frecuentemente descrito como un arquetipo y símbolo del hombre del Renacimiento, genio universal, además de filósofo humanista cuya curiosidad infinita solo puede ser equiparable a su capacidad inventiva.
Leonardo da Vinci es considerado como uno de los más grandes pintores de todos los tiempos y, probablemente, es la persona con el mayor número de talentos en múltiples disciplinas. 
  Como ingeniero e inventor, Leonardo desarrolló ideas muy adelantadas a su tiempo, tales como el helicóptero, el carro de combate, el submarino y el automóvil. Muy pocos de sus proyectos llegaron a construirse, puesto que la mayoría no eran realizables durante esa época.
Como científico, Leonardo da Vinci hizo progresar mucho el conocimiento en las áreas de anatomía, la ingeniería civil, la óptica y la hidrodinámica.
 A Leonardo Da Vinci le tomó años completar su famosa obra titulada "La Última Cena”. Las figuras que representan a los 12 apóstoles y a Jesús fueron tomadas de personas reales. La persona que serviría de modelo para ser Cristo fue la primera en ser seleccionada. Cuando se supo que Da Vinci pintaría esta obra, cientos de jóvenes se presentaron ante él. Da Vinci buscaba un rostro que mostrara una personalidad inocente, pacífica y a la vez bella. Buscaba un rostro libre de las cicatrices y los rasgos duros que deja la vida intranquila del pecado. Finalmente, después de algunos meses de búsqueda, seleccionó a un joven de 19 años de edad como modelo para pintar la figura de Jesús. Seis meses Leonardo Da Vinci trabajó para lograr pintar al personaje principal de esta magnánima obra.


Durante algunos años, Da Vinci continuó su obra buscando personas que representarían a 11 apóstoles; dejando para el final a aquel que representaría a Judas. Por semanas estuvo Da Vinci buscando a un hombre con una expresión dura y fría. Un rostro marcado por cicatrices de avaricia, decepción, traición, hipocresía y crimen. Un rostro que identificaría a una persona que sin duda traicionaría a su mejor amigo. Después de muchos intentos fallidos en la búsqueda de este modelo llegó a los oídos de Leonardo que existía un hombre con estas características en un calabozo de Roma.
 Este hombre estaba sentenciado a muerte por haber llevado una vida de robo y asesinatos. Da Vinci vio ante él un hombre cuyo maltratado pelo largo caía sobre su rostro escondiendo sus ojos llenos de rencor, odio y ruina. Al fin había encontrado a quien modelaría a Judas en su obra. Por medio de un permiso del rey, este prisionero fue trasladado a Milán al estudio del maestro. Por varios meses este hombre se sentó silenciosamente frente a Da Vinci mientras el artista continuaba con la ardua tarea de plasmar en su obra al personaje que había traicionado a Jesús.

Cuando Leonardo dio el último trazo a su obra se volvió a los guardias del prisionero y les dio la orden de que se lo llevaran. Mientras salían del recinto el prisionero se soltó y corrió hacia Leonardo Da Vinci gritándole:¡Maestro!! ¡Obsérvame!! ¿No reconoces quién soy?” Leonardo Da Vinci lo estudió cuidadosamente y le respondió: “Nunca te había visto en mi vida, hasta aquella tarde fuera del calabozo de Roma.” El prisionero levantó los ojos al cielo, cayó de rodillas y dijo desesperadamente: “Leonardo Da Vinci!! Mírame nuevamente, yo soy el mismo joven cuyo rostro escogiste para representar a Cristo hace varios años.”

Te pido que pagues mi libertad, que te prometo cambiar y entregar mi vida a Cristo. Leonardo se compadeció de él, pagó su libertad y este prisionero aprovechó esta nueva oportunidad para hacer el bien a los demás y guiarse por los valores cristianos en su vida. La gratitud hacia el gran maestro Leonardo fue inmensa, casi infinita.

domingo, 24 de mayo de 2015

La valentía del Evangelio: Monseñor Óscar Romero.


Decenas de miles de devotos de monseñor Óscar Arnulfo Romero y Galdámez han abarrotado la plaza del Salvador del Mundo de la capital salvadoreña durante la beatificación del religioso, asesinado hace 35 años.
Romero, cuyo recuerdo ha congregado en la ceremonia en torno a 300.000 personas -según estimaciones de la iglesia católica-, ha sido declarado beato, ayer, por el Papa Francisco. El pontífice ha enviado una carta en la que califica a monseñor como "siervo de Dios" y "padre de los pobres".
El pueblo salvadoreño, masivamente volcado en la Plaza del Salvador del Mundo, ha ovacionado y gritado vivas a Romero, una vez finalizada la lectura de la carta de nuestro Papa, Francisco.
"Romero fue un ejemplo de pastor que defendió a los pobres", ha afirmado el arzobispo italiano Vicenzo Paglia al leer su biografía en la plaza ante los miles de salvadoreños congregados. "Romero sigue hablando y pidiendo nuestra conversión. Hoy continúa la misa que interrumpieron el día de su muerte", ha subrayado Paglia.
Romero, asesinado por un escuadrón de la muerte que lo acusaba de ser cura comunista, fue beatificado ante una muchedumbre venida de todos los rincones de El Salvador, así como de varias partes del mundo: Honduras, México, Costa Rica, Guatemala, Panamá, Brasil, Nicaragua, Ecuador, Chile o Perú.



El pasado 9 de enero la Congregación para las Causas de los Santos reconoció por unanimidad que monseñor Romero fue asesinado por odio a la Fe cuando celebraba una misa el 24 de marzo 1980.
San Salvador se convirtió ya en la noche del viernes en una la ciudad despierta, que comenzó con una vigilia a la que asistieron miles de personas para homenajear al que, desde siempre, es para ellos el amigo de los pobres, en la víspera de su beatificación.
Monseñor Romero es para los salvadoreños mucho más que un mártir; es el héroe, el defensor de las causas justas, el hombre bueno, es San Romero de América, como fue bautizado.
Para los fieles de Romero, su beatificación no es más que el primer paso hacia la canonización, que reivindican desde hace 35 años.
El Papa Francisco envió una carta por la beatificación de Mons. Oscar Romero, en la que afirma que él es semilla de reconciliación para ese país centroamericano.
A continuación,fragmentos de la carta :




Querido Hermano:
Monseñor Romero, que construyó la paz con la fuerza del amor, dio testimonio de la fe con su vida entregada hasta el extremo.
El Señor nunca abandona a su pueblo en las dificultades, y se muestra siempre solícito con sus necesidades. Él ve la opresión, oye los gritos de dolor de sus hijos, y acude en su ayuda para librarlos de la opresión y llevarlos a una nueva tierra, fértil y espaciosa, que «mana leche y miel» (cf. Ex 3, 7-8).
En ese hermoso país centroamericano, bañado por el Océano Pacífico, el Señor concedió a su Iglesia un Obispo celoso que, amando a Dios y sirviendo a los hermanos, se convirtió en imagen de Cristo Buen Pastor.
En tiempos de difícil convivencia, Monseñor Romero supo guiar, defender y proteger a su rebaño, permaneciendo fiel al Evangelio y en comunión con toda la Iglesia. Su ministerio se distinguió por una particular atención a los más pobres y marginados. Y en el momento de su muerte, mientras celebraba el Santo Sacrificio del amor y de la reconciliación, recibió la gracia de identificarse plenamente con Aquel que dio la vida por sus ovejas.
En este día de fiesta para la Nación salvadoreña, y también para los países hermanos latinoamericanos, damos gracias a Dios porque concedió al Obispo mártir la capacidad de ver y oír el sufrimiento de su pueblo, y fue moldeando su corazón para que, en su nombre, lo orientara e iluminara, hasta hacer de su obrar un ejercicio pleno de caridad cristiana.
La fe en Jesucristo, cuando se entiende bien y se asume hasta sus últimas consecuencias genera comunidades artífices de paz y de solidaridad. A esto es a lo que está llamada hoy la Iglesia en El Salvador, en América y en el mundo entero: a ser rica en misericordia, a convertirse en levadura de reconciliación para la sociedad.



Monseñor Romero nos invita a la cordura y a la reflexión, al respeto a la vida y a la concordia. Es necesario renunciar a «la violencia de la espada, la del odio», y vivir «la violencia del amor, la que dejó a Cristo clavado en una cruz, la que se hace cada uno para vencer sus egoísmos y para que no haya desigualdades tan crueles entre nosotros». Él supo ver y experimentó en su propia carne «el egoísmo que se esconde en quienes no quieren ceder de lo suyo para que alcance a los demás». Y, con corazón de padre, se preocupó de «las mayorías pobres», pidiendo a los poderosos que convirtiesen «las armas en hoces para el trabajo».
Quienes tengan a Monseñor Romero como amigo en la fe, quienes lo invoquen como protector e intercesor, quienes admiren su figura, encuentren en él fuerza y ánimo para construir el Reino de Dios, para comprometerse por un orden social más equitativo y digno.
Fraternamente,
FRANCISCO.





jueves, 2 de abril de 2015

Día del Seminario: visita de Olivier.


El pasado jueves,19 de marzo, día del Seminario, visitó nuestro centro Olivier Cabeza. 



Él fue alumno nuestro, siempre responsable, educado y brillante. Estudió filología francesa en la facultad de F.y Letras de Cádiz, hizo el máster sobre su especialidad y después decidió que quería seguir a Jesucristo e iniciar el camino al sacerdocio. 


Olivier se desplazó desde Jerez para estar con nuestros/as alumnos/as a los que comunicó sus valores, su alegría y la evolución de ese camino personal. Hubo mucha empatía y gran participación. Mil gracias por tu visita.

Seguir a Jesús, ser su amig@.


     Seguir a Jesús, ser su amigo, dará un sentido a tu vida, una esperanza y una alegría que nacen, de modo infinito, de tu interior, de tu alma. Es lo que hará que brille la luz en momentos de oscuridad, la felicidad, en momentos de tristeza. Seguir a Jesús siempre, no solo en esta semana de grandes procesiones, bellas y grandilocuentes, sino a ese Jesús, grandioso y humilde a la vez, que, como dijo el poeta, anduvo en la mar, hizo milagros, empatizó con los-as que sufrían y les dio consuelo y amor incondicional, ayer y hoy.



  
 Yo seré tu cirineo ,
Tú, Jesús serás el mío ,
eres de mi mismo barro ,
Dios sudoroso y herido ,
te faltan muchas caídas
para llegar al calvario
Tu vida puede quebrarse
a la mitad del camino
y si mueres a deshora
¡ nos dejas sin crucifijo !
sin testamento, sin madre
sin el refugio divino
de tu corazón abierto
por la lanza de Longinos .

De la web .